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Crónica de : Jose E. Santacara
 

Crónica 43
Fecha: 2.005-VIII-22
 
Kilómetros desde Carcastillo: 111.720
Transmitida desde : Santa Elena de Uairén    (Venezuela)                    Bolivia  I  (103.448) Latitud   :   4º  52' N
Longitud: 60º 39' O

Por fin he llegado a Venezuela, a Santa Elena de Uairén, donde está empezando la época de lluvias y la temperatura es sorprendentemente benigna para estar tan cerca del ecuador. Los tepuis y la cascada del Salto del Ängel me esperan, y dado que llegué el sábado con los bancos cerrados (cosa rara los cajeros no admiten Visa), he aprovechado para hacer la crónica de Bolivia I. Al ir llegando a Manaus la unión del Solimoes con el río Negro para formar el Amazonas   es algo único y causa estupor ver cómo las aguas marrones del Solimoes se juntan con las negras del Negro sin mezclarse durante un buen trecho como si hubiese una pared de separación entre ambas.  La visita al Amazonas en Itacatiara y la carretera Manaus- Boa Vista son  algo inolvidable: cientos de km. a través de selva virgen e impenetrable en cuanto se sale de la carretera, y también calor y más calor: cosas del viaje. Espero me lleguen a Venezuela las piezas que Ibiletxe necesita urgentemente para el freno; no es todo lo que necesito pero si lo suficiente para seguir el viaje con unas ciertas garantías.


 

 

El laberinto Boliviano
       A
 Bolivia se la suele definir como un mendigo sentado en una silla de oro, pero que la usufructúan un  puñado de familias ( más algunas otras recién llegadas) que detentan el poder desde los tiempos de la independencia. Situada en el centro de Latinoamérica y en el centro del huracán, la petición de una Asamblea Constituyente que redacte una nueva constitución, la autonomía solicitada por el Oriente (Santa Cruz, Tarija y Beni), el agotamiento de las reservas clásicas de mineral junto con la falta de medios para explotar otros yacimientos nuevos, la nueva ley de Hidrocarburos que garantice que tanto el nuevo gas como el petróleo beneficien a los Bolivianos, las tremendas desigualdades sociales y económicas, y por encima de todo esto la toma de conciencia de los pueblos indígenas (mayoritarios en

 

el país) reclamando sus derechos, hacen que tal vez
             Barricadas de piedra todavía sin quitar
sean demasiados problemas para unos partidos políticos y una clase política ya muy desprestigiados

 

por años de corrupción y de promesas incumplidas.
Frontera
      .-Cómo
está la situación en Bolivia?- le pregunto a un camionero Argentino.
 
.-Hay cortes de carreteras de carácter indefinido y en Bolivia no se andan con tonterías como en Argentina- me contesta.
Le doy las gracias por la información pero decido arriesgarme y entrar en el país: creo que lo merece y además un viajero no puede huir ante situaciones como esta.. En la frontera no hay problemas; en realidad ni me entero pues se trata del mismo pueblo aunque en la parte Boliviana el elemento indígena-Quechua se hace notar más, pues aunque marginado es netamente mayoritario: mucho colorido, las amplias polleras en las mujeres (suelen llevar hasta 7 una encima de la otra), sus gorros diferenciados en los

 

 

 

 

hombres y en las mujeres, y el idioma quechua que se oye por todas partes.
Hacia Potosí
     Cambio
algo de dinero (hay muchos lugares con buenos cambios), como y antes de ir a Potosí voy a visitar Tarija que tiene fama de ser muy bonita.
Tarija
        El
camino (difícil llamarle carretera aunque es una nacional) está en pésimas condiciones y encima al poco rato tengo que pagar peaje:
.- Tengo que pagar por circular por aquí?- le digo en plan de sorna señalándole los socavones.
.- Por supuesto para que se pueda hacer una carretera nueva- me contesta sin inmutarse.

El camino es muy montañoso, con unos puertos muy grandes, que dan paso a valles donde parece que el camino se fuese a terminar de un momento a otro. En uno de estos, al lado de la escuela de un pueblo pequeño decido pasar mi 1ª noche en Bolivia: parece tranquilo e incluso hablo un momento con las maestras y los niños. Al

 


                                Primer recorrido por Bolivias
día siguiente 4 de Junio sigo viaje a Tarija y recojo a un campesino:
.- El quechua está más reconocido que antes, pero mis hijos ya no lo hablan, solo lo entienden. Tarija es una ciudad limpia y ordenada, con un centro recogido y agradable: las casas de balcones a veces me dan la impresión de estar en un pueblo Andaluz. La población es mayoritariamente blanca, y la música que escucho tiene mucha similitud con la Argentina del norte: cuecas, chacareras, cacharpayas, aunque solo puedo ver el instrumento más típico,  la caña, en el escaparate de una tienda: es un erke como los vistos en Humahuaca, colocado al final de una larga caña de unos 3 m. y debe ser toda una sensación ver a más de 400 personas tocándolo durante las fiestas patronales. Deshago el camino y tomo dirección norte hacia Potosí.
.-Donde puedo parar a dormir? le pregunto a una persona que veo en la calle en un pueblo pequeño. Estoy recién llegado a Bolivia y todavía no controlo bien la situación.
.-Ahí mismo en esa calle:  no  vas a tener ningún problema- me contesta.
.- Hay piquetes en el camino a  Potosí?

 

.-Mañana es domingo y esta noche los levantarán, pero el lunes volverán a cerrar las carreteras de nuevo- me contesta.
Estupendo, así me cuelo en Potosí y algún día se solucionará el problema o al menos llegarán a un acuerdo. Recojo a una señora y a un estudiante que se han quedado tirados en el camino por los piquetes (parezco un taxi), y poco a poco voy subiendo hasta el altiplano: llegamos a los 4.300 m, y ya no abandonaré estas altitudes en unos cuantos días. Circulo entre montes con algo de nieve, y el paisaje es duro y desolado, aunque se
                                  Tarija
ven algunos cultivos y las consiguientes llamas y algunas vacas que se han adaptado a la altura; los pueblos son muy pobres, con casas de adobe donde es difícil distinguir cuales son las moradas de los animales y cuales las de las personas. El camino a veces está casi cortado por grandes piedras de los piquetes que hacen difícil el pasar, y es que al parecer es en las zonas rurales donde cuando saltan suelen ser más duros, descargan su rabia e impotencia, para después volver otra vez a su dura vida

 

 

 

diaria.
Potosí
      
Al fin veo el famoso cerro de Potosí al que tanto le debe la industrialización Europea pero que a su vez tanta muerte y sufrimiento trajo a la población nativa.
Mientras vamos descendiendo un poco hasta la ciudad que a sus 4.070 m. de altitud es la más alta del mundo (aunque El Alto-La Paz está a 4.100 m), no puedo dejar de mirar de reojo la mole del cerro que se yergue amenazadora a más de 700 m., y que cual gigantesco gargantúa se tragó las vidas de 8 millones de personas en casi 3 siglos de infame recuerdo. Aparco en el centro al lado de una agencia de viajes que se llama "banoa", y entro a informarme para visitar las minas:
.-Por cierto, banoa es una palabra vasca- le digo intrigado.
.- Si, significa ya voy. Estamos en contacto con una agencia vasca de ese nombre y hacemos negocios con ellos-.
Que casualidad!. Le pago lo convenido y quedo en  venir el martes para visitar las minas. Cerca encuentro un hotel con aparcamiento incluido por 3 $, donde me

 

dispongo a pasar los días que esté aislado-retenido en Potosí. Esta es una ciudad muy bonita donde no me importa tener que estar un tiempo de más "por obligación. Fundada en 1.545 después del descubrimiento de la plata, es una preciosa ciudad colonial con sus tortuosas calles llenas de casas y palacios de la nueva nobleza venida allende los mares, iglesias,  conventos, la majestuosa casa de la moneda, sus hermosas plazas etc. La población es mayoritariamente indígena-quechua, escuchándose indistintamente tanto el quechua como el castellano, aun que los jóvenes tiene preferencia (al menos en la calle) por este último. Las calles están llenas de
pequeños puestos de comida, venta de artesanía y de CD-DVDs a precios ridículos (lógicamente son copias) de 5 películas por menos de 1 Euro!, cosa que aprovecho para surtirme de los últimos estrenos. Me sorprende la cantidad de iglesias, pues si bien en teoría se hicieron para "convertir" a la población indígena, y su construcción no ofrecía ningún problema con la mano de obra muy barata ( mejor decir regalada), suena a una hipocresía increíble teniendo al lado el "Auschwitz" del cerro, donde la

 

gente moría sin piedad en honor del auténtico Dios de la ciudad: la plata y el oro. Se dice que con el metal
No sabían lo que ocurría allá adentro o también  eran cómplices?
extraído se podría haber construido un puente de plata que fuese desde Potosí a Madrid, por el que supongo podrían haber viajado las ánimas de los muertos para pedir  a su nuevo y despótico dueño un poco de piedad al menos para sus descendientes. La visita a la mina es de las que encoge el corazón: trabajan en plan cooperativa (aunque tienen sus follones y peleas) y las condiciones son lastimosas sin apenas canales de ventilación, con temperaturas extremas y medios técnicos precarios, en 10-15 años sus vidas están arruinadas con  silicosis y otras

 

 

 

enfermedades. Así hay hasta 5.000 mineros, pero lo más vergonzoso es que el procesamiento del mineral
que exige utilizar ingenios caros pero  es donde se quedan las buenas ganancias está en manos de empresas privadas a las que deben vender lo extraído,  que se desligan totalmente de las condiciones infrahumanas de las minas:
.- Por qué no tenéis vosotros los ingenios para procesar el mineral y así las ganancias se quedarían entre vosotros que sois los que en realidad hacéis el trabajo duro casi por nada?- les digo a varios de ellos.
.- No tenemos el dinero ni posibilidades de pedir un préstamo- me contestan apesadumbrados.
Inicio la subida del cerro que desde abajo se ve imponente: según voy subiendo veo menos minas activas pues se han ido agotando y cada vez más hay que buscar el mineral en las profundidades. Las minas más altas son del siglo XVII-XVIII, es decir las del XVI y muchas del XVII sencillamente han colapsado debido a los muchos túneles abiertos, y la cima del Sumaj Orcko (cerro lindo) es como un inmenso amasijo de grandes rocas y piedras, producto de los

 

derrumbes (se calcula que hasta 200 m de altura ha podido perder el cerro).
Arreglo momentáneo de la crisis
    
  El jueves 9 de Junio es el día álgido de la situación: los cortes de carretera y huelgas están haciendo mella en la economía del país, y este podría colapsar en cualquier momento incluso con riesgo de guerra civil. El martes ha renunciado el presidente Mesa, y el parlamento debe elegir a su sucesor; la reunión del legislativo es prácticamente imposible hacerla en La Paz pues la ciudad está en parte cercada y muchos parlamentarios no podrían acudir, por lo que se decide hacer la sesión en Sucre,
                               Calle de Potosí
todavía  capital teórica del país, y que aún tiene sus accesos libres. Hasta allá se han llevado a todos los parlamentarios y muchas tropas controlan los accesos a la ciudad. Por si acaso decido hacer acopio de alimentos, caso deba permanecer en el hotel por unos días, y las noticias que oigo en el mercado no son precisamente muy tranquilizadoras: un manifestante minero que iba a Sucre (natural de

 

Potosí), ha muerto por disparos del  ejército, y a su
              Lugar donde fue muerto el minero.
vez un grupo de mineros han entrado en el parlamento en Sucre a boicotear la sesión,  en tanto en cuanto los presidentes del senado y del legislativo no renuncien a su derecho a poder ser nuevo presidente. Quieren que renuncien expresamente para que así sea elegido el presidente del poder judicial que es el único que tiene poderes para llamar a unas nuevas elecciones, amén de otras reivindicaciones. Cerca de la medianoche se pronuncian las esperadas renuncias, se hace una sesión de última hora y el  presidente del poder judicial es elegido nuevo presidente de la nación. De momento la crisis ha sido superada y todos, incluido yo, respiramos tranquilos: los piquetes serán retirados en un par de días. El temor de un ciudadano que comentaba en el mercado:
.- Vamos a tener una guerra civil sin saber a quién disparar"-
momentaneamente ha pasado.
Sucre
      
El 11 de Junio salgo para Sucre, todavía con la

 

 

 

carretera llenas de piedras; esta si se puede llamar como tal,  sorprendentemente  esta en muy buenas condiciones y en un par de horas llego  a la ciudad.. Sucre, La Plata, Chuquisaca, Bolivar, que todos estos nombres ha tenido, tiene un centro encantador ( no así sus barrios periféricos bastante pobres), y por algo se le llama la ciudad blanca: casi todos sus edificios están pintados de ese color (supongo será una herencia Andaluza). En la plaza mayor destaca la catedral del siglo XVII y en el lado contiguo  la casa de la Libertad donde fue declarada la independencia de Bolivia en 1.825; en realidad toda la plaza es un conjunto de gran belleza. Sucre fue, y en cierto modo
sigue siendo la capital de Bolivia, pero La Paz le usurpó hace tiempo el poder legislativo y el ejecutivo, aunque la Corte Suprema sigue residiendo aquí.
Hasta La Paz
     
Quisiera ir a Cochabamba, pero me dicen que la carretera está en malas condiciones y no tengo ganas de castigar más a Ibilertxe, por lo que deshago el camino hasta Potosí y continuo hasta Oruro. Otra vez los pueblos pobres del altiplano, que cada cierto

 

tiempo desatan su rabia con los cortes de carreteras.
Oruro
       
Carece de la belleza de Potosí o Sucre, y además es bastante sucia con edificios en malas condiciones.
Sin embargo por contra cuenta con su famoso carnaval "La Diablada", donde la imaginación en la vestimenta no tiene límites, sus danzas y música (la diablada) son muy famosas, y a donde estuve a punto de venir desde Humahuaca. en febrero.
El Alto- La Paz
        
Según me voy acercando los pueblos se van haciendo mayores y más cercanos, aunque la atracción desordenada de las grandes ciudades hace que carezcan de atractivo, con sus feas fachadas y sin revocar, y las infraestructuras muchas veces brillando por su ausencia: de todas formas pienso que sus moradores tienen otras cosas en qué pensar antes que en la estética. El Alto al principio era un barrio marginal y pequeño de La Paz, pero se ha ido alimentando del hambre y la falta de trabajo de las gentes del altiplano, los collas, y en estos momentos es una ciudad separada con casi 1 millón de

 

habitantes, tantos como los de la propia La Paz. Desde ella y a 300 m. más abajo se puede ver La Paz, y
la primera impresión es la de una ciudad fea, rodeado su centro que apenas se vislumbra de miles de casas con sus ladrillos desnudos: tal vez lo más bonito es la cordillera andina con sus nevados seismiles al fondo. El Alto, ciudad eminentemente Aymara (Colla), vigilando desde arriba la ciudad intermediaria y criolla que dejaron los conquistadores, y que además ahora debe enfrentar la pujanza de Santa Cruz, la ciudad Camba emergente en el Oriente Boliviano. La entrada en La Paz es por una autopista de peaje desde El Alto: son pendientes muy pronunciadas que en pocos km. salvan los casi 400m de desnivel Nada más entrar en la ciudad me vienen a la cabeza Pakistán e India: como allá el tráfico es abigarrado, a veces casi caótico, y las calles llenas de collas vendiendo sus artesanías o los productos más variados; llego a la plaza de San Francisco, donde a la izquierda  veo la magnífica iglesia-convento de su mismo nombre, iniciada en 1548 y construida en estilo mestizo. Me meto con cuidado por las callejuelas, al final consigo aparcar, y

 

 

 

me voy en busca del Alojamiento Universo que al parecer está bien y es muy barato. Todas las
                         Plaza de San Francisco
habitaciones individuales están ocupadas pero me dejan estar solo en una triple por 2 $ y a la vuelta tengo aparcamiento por 1 Euro todo el día: no está nada mal. Voy a dar una vuelta por el centro, y este no es la cosa gris y fea que veía desde El Alto: tiene su encanto con sus animadas y a veces empinadas calles que debido a la altura hay que subir con tranquilidad. Sus casas y palacios coloniales, la plaza de Murillo, y sobre todo la calle Jaén bellamente restaurada, donde además encuentro un museo de instrumentos musicales de los mejores que he visto en todo el viaje. Al día siguiente continuo callejeando por la ciudad: es de esas donde da gusto observar, mirar, escuchar, y en la plaza San Francisco hay cantidad de corros donde lo mismo se da un mitin político que se debate sobre la tensa situación actual, aunque en ningún momento observo crispación ni malos modos. La gente es muy amable, honesta con los precios y no parece haya mucho ratero suelto: de hecho los puestos callejeros tienen el dinero a la vista sin preocuparse demasiado;  cada vez que les digo

 

iuspajara (gracias en aymara) la mejor de las sonrisas se dibuja en sus rostros y y me contestan: wualiki (bien).  Me sorprende la gran proliferación de prensa y de revistas de tipo político-social, donde se pueden leer todo tipo de opiniones, y la avidez con que la gente lee las que se exponen grandes paneles. El 15 de Junio llegan al hotel 3 Madrileños: Carlos, Oscar y David, que se han cogido su año sabático para recorrer América del Sur. Los dos primeros,
hermanos, llevan casi un año, empezaron en Venezuela y David se les unió más tarde en Río de Janeiro. Los encuentro en animada conversación con Didac, catalán que también vive en el hotel y que lleva ya bastantes años de aventura-vivencia-riesgos por este hermoso planeta nuestro. Curiosamente los 5 hemos hecho nuestras renuncias `para hacer este viaje, pero era un precio a pagar por realizar este sueño único e irrepetible, del que por ley de vida algún día habrá que despertar.
El otro Jose Eladio
       
Las mañanas son frías, bastante frías, y a veces no hay agua caliente en la ducha (tampoco es para quejarse). Uno de los días al salir de ella me dice otro huésped: en la terraza:

 

.-Aquí al menos pega un poco el sol; me llamo Jose y soy de Santa Cruz- se presenta.
.-Ah eres Camba!,yo también me llamo Jose. Que, se van a arreglar los problemas con los Collas después de la Asamblea Constituyente y la nueva ley de autonomías?-.
.- No lo sé, las relaciones son un  poco tirantes y hay que saber qué va a pasar con los hidrocarburos, que están en el Oriente. Creo que el año que viene va a correr sangre en Bolivia y a mí me gustaría irme del país-.
.- Hombre yo quisiera ser más optimista- le contesto algo contrariado.
.-Conozco una pareja de Madrileños y si quieres
Con el otro Jose Eladio, el Peruano y el hijo del primero
podemos ir a visitarlos en tu camioneta-..
.- De acuerdo- le contesto.
Por la tarde Jose, su hijo, un Peruano y yo vamos a ver a los Madrileños. Atravesamos el lujoso barrio sur donde está la nueva casa presidencial.
.-Mira  en esa Pizzería las hacen con marihuana- me dice señalándola con el dedo.
Los amigos de Jose viven en un edificio de

 

 

 

apartamentos de 5 pisos que da miedo verlo: aunque es nuevo los cimientos han cedido y parece fuese a caerse de un momento a otro. Los ascensores no funcionan pues los marcos de sus puertas en lugar de ser rectangulares se han convertido en romboidales.
                         La calle Jaén en La Paz
El Madrileño también se llama Jose y les digo:
.-Podéis llamarme Jose Eladio para que nos distingamos-.
Jose el Camba me mira sorprendido y me dice:
.-Yo también me llamo Jose Eladio!- y me enseña su carné.
Lo miro sin salir de mi asombro y le contesto:
.- Eres el primer Jose Eladio que me encuentro en mi

 

vida, y y además  aquí en Bolivia!.
.- Tu también eres el primero que me encuentro- me contesta.
Los cinco no paran de esnifar coca y están empeñados en que yo también lo haga pero no me apetece. Al día siguiente sí, después de ir al teatro nacional a ver danzas Bolivianas (a las que me invita amablemente el director del espectáculo), nos juntamos en mi habitación, esnifo coca por primera vez en mi vida, bebo unas cosas rarísimas, hablamos animadamente de todo, y duermo de maravilla.
Tiwanaku
       El 21 de junio se celebra el Intiraymi (fiesta del sol) en Tiwanaku, comienzo del año nuevo Aymara.,
y hacia allá nos dirigimos los tres Madrileños y yo; Didac se nos unirá más tarde. Hoy es lunes y ya estoy recuperado de la noche del sábado, en que por primera vez en el viaje me fui de discotecas con ellos .

En Tiwanaku hubo una gran civilización que floreció hace unos 2.000 años y de la que poco se conoce, que desapareció misteriosamente dejando como legado fundamental el centro de culto de Tiwuanaku. Aquí todos los años se conmemora el nuevo año

 

Aymara coincidiendo con la salida del sol, por lo que pasamos la noche en vela bebiendo y hablando de nuestras respectivas aventuras, resguardados del intenso frío en el interior de un bar. A las 5,30 de la mañana nos enfrentamos valientemente con los aproximadamente 10º bajo cero que hacen, y después de una caótica entrada en el recinto nos disponemos a esperar casi tiritando que salgan los primeros rayos del sol, e iluminen el recinto para dar comienzo al nuevo año. Después voy a ver la famosa puerta del
sol (me la imaginaba más grande), y todo son bailes y músicas de los collas, principalmente Aymaras venidos de todo el país pero también Quechuas, que aprovechan este día para reivindicar su derecho a ser y no solo a estar. Al mediodía hay más danzas en la plaza, en las que participan todos los estratos sociales; casi niños, jóvenes, adultos, abuelos/as: en verdad son bailes comunitarios con un amplio sentido social. Han venido de los pueblos de alrededor, y todos se expresan entre sí en aymara. Me despido de los cuatro con la esperanza de volver a verlos a mi vuelta de Perú, y tomo rumbo a Desaguadero para

 

 

 

entrar en ese país. Antes de  ir de La Paz a Guayaramerin (frontera con Brasil), quiero visitar Cusco, Machu Picchu, Nazca y Arequipa, y al menos conocer algo de Perú.
Lago Titicaca
     
 A mi derecha se extiende este lago, que con sus 280 km. de largo, 97 de ancho y a 3.820 m. de altitud,
es el lago navegable más grande y alto del mundo. Parece un auténtico mar, y las suaves colinas que lo circundan están pobladas de pequeños pueblos y caseríos, que viven de la agricultura y de la pesca.

  Me paro pronto en una gasolinera pues llevo día y medio sin dormir, y al día siguiente 21 de Junio llego a Desaguadero, situado en la misma frontera con Perú, un país en el que dicen hay que tener especial cuidado con los amigos de lo ajeno.
.- No puedes pasar a Perú ya que hay piquetes cortando la carretera a Puno- así me reciben en la frontera Boliviana.
.- Y cuando se abrirá la carretera?-.

   Danzas en Tiwuanaku imitando a los pájaros
.- No se sabe; la huelga es de carácter indefinido pero
  no creemos tarde mucho-.
 Nuevamente a esperar, esta vez en un pueblo que no ofrece ningún. atractivo.

                                         La Paz
Las músicas son un Italaki de la zona norte de La Paz, y una preciosa cueca de cuando la guerra del Chaco entre Paraguay y Bolivia hace más de 70 años.
 

 

 
Mujer colla y su hijo que los llevé hasta el hospital
 
               Collas en la plaza mayor de Potosí
 
                     Danza en el teatro de La Paz
 

 
                         Danza en Tiwuanaku
 
    Llamas con adornos en honor a la Pachamama
 
             Ofrendas a la Pachamama en Potosí
 
 
 
                  Manifestantes collas en Potosí
 
                         Trabajando en el campo
 
Chabolas de cartón-plástico a la entrada de La Paz
 
             
 
                 Pequeño pueblo en el altiplano
         

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